Que año difícil, este 2007 trajo de todo un poco, también alegrías, pero las cosas duras quizás pesaron más. No tendría que ser así, quizás no estemos dimensionando bien, una sola cosa hermosa debería empequeñecer a las feas, pero la realidad es que no pudimos, al menos yo, ver la mitad del vaso lleno este 2007.
Es por eso que espero que llegue el 2008 con todo. Espero que traiga tantas cosas buenas, o mejor dicho, que mis ojos se despejen, que mi corazón se limpie y mi alma se asome nuevamente, para que todo lo que traiga el año que viene, por pequeño que sea, mi atención se centre ahí, valore y se regocije con los regalos de la vida y del universo.
Espero que este año que se asoma, los agarre a todos contentos, que el universo les haga llegar lo que más necesitan para crecer, que sean felices y que entre todos nos hagamos crecer. Que si a alguno le toca llorar algo, que lo hagamos juntos para aliviar la carga, que si otro está feliz, que también lo hagamos juntos así todos somos felices. Que tengamos salud, amor, el dinero suficiente y más amor, comprensión, compasión, más amor, paz, alegría, tranquilidad, otra pizca de amor y muuuuucha paz interior.
Pero por sobre todas las cosas, dejemos las pesadas mochilas llenas de piedras del pasado, porque son ellas las que nos hunden, nos demoran el paso y nos hacen perder de vista el camino por tanto sufrir el peso del equipaje. No permitamos que otros nos agreguen cosas que no nos pertenecen, ni permitamos que un amig@ asuma lo nuestro.
Por todo eso y por muchas cosas que seguramente se me olvida mencionar en este momento es que voy a brindar esta noche de AÑO NUEVO.
Muchas felicidades a todos y Feliz Año Nuevo.
NAMASTÉ

