13 marzo 2008

Ermitaña


Existe una soledad que te acompaña dulcemente.
Existe una compañía que te endulza tristemente.
Parecen tan semejantes,
parecen tan distantes.
Sin embargo ambas coexisten alegre y amargamente.


Llegó a mi la frase "no brain...no fear", que cierta la reconozco.
Realmente quisiera no pensar, ni sentir tanto, ¿o no lo quiero?.
Busco un lugar solitario, quisiera ser una ermitaña urbana
¿es posible eso?, no lo sé, pero si se que necesito sentarme en silencio,reencontrar mi paz interior, no pensar en muchas cosas,
callar mi mente y aquietar mi corazón.
Hay tantas cosas que me enfurecen, tanta banalidad dando vueltas
por ahí y saliendo de los labios de personas que se consideran
dueñas de la verdad. ¿Quien tiene la verdad?, creo que todos y ninguno.A veces hasta los envidio, porque esa simplicidad de pensamientos los hace más felices, vivir más tranquilos:
Tengo = soy feliz / No tengo = soy desdichado.
Quien pudiera vivir solo con eso!, quizás pido demasiado,
pero es que no me alcanza, no me sirve, no me llena, solo me agota.
Me siento un ser extraño, de otro planeta. Que solitario es el camino que quiero retomar, ¿habrá alguien cada tanto que me informe si voy bien?.
Es una contradicción en si misma esta soledad que busco y que al mismo tiempo me pesa, porque desesperadamente necesito encontrar alguien del mismo planeta del que me caí yo, y no lo encuentro, no lo veo por culpa de todo el ruido que tengo alrededor.
¿Donde hay algún maestro de quien aprender y un compañero con quien hacer frente a la batalla?. ¿Donde?
Yo misma soy una gran contradicción...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que todos somos contradictorios, no te dejes vencer en algún lugar están todos los maestros cagandose de risa de todas nuestras preguntas idiotas y nuestros temores infundados